lunes, 2 de junio de 2014

Migrantes: la tarea pendiente



Ya hacía falta.

La sociedad organizada empieza a levantar la voz y como un trueno que anuncia la tormenta,  llama la atención sobre las vejaciones de que son víctimas los migrantes que transitan por el territorio mexicano, en sus aspiraciones de llegar a los Estados Unidos.

Problema complejo, sin duda, dado el carácter multicausal que envuelve la migración: por un lado, los países expulsores, ¿qué ocurre en Centroamérica? ¿Cuáles son las motivaciones para que un padre de familia, un hermano, un esposo, una hija, una madre, abandonen su lugar de origen? Sin duda, la causa es la misma, la necesidad de sobrevivir. De acuerdo información disponible en los medios, la migración cada vez se alimenta de gente más joven y de mujeres.

El paso por México es peligroso, por los territorios del crimen organizado, por los oficiales corruptos de migración---¿qué hacen las autoridades para evitar este mercado de corrupción oficial?---. Siempre se ha denunciado que las autoridades mexicanas son candil de la calle, cuando exigen a Estados Unidos el respeto a los derechos humanos de los migrantes, mientras que en el propio territorio mexicano se comenten iguales o peores abusos contra ellos.

Pienso en Oaxaca, donde los abusos que se denuncian y que se publican en la prensa contra los migrantes nos ponen rojos de vergüenza porque hay un vacío de autoridad, no hay políticas públicas de atención a la migración que se genera en el mismo estado y ni para atender a los migrantes en tránsito por la entidad; se carece de un programa articulado entre órdenes de gobierno y por lo general cada nivel de autoridad se echan la bolita mutuamente dejando ver la triste situación de gobernantes que no gobiernan.

La migración es multicausal y por eso es positivo que la sociedad organizada levante la voz para exigir respeto a la dignidad de los migrantes y exigir a las autoridades de los países centroamericanos como de México para que se coordinen e intervengan en la protección de estas personas migrantes, que en su mayoría son gente trabajadora y honesta que sólo buscan superarse en la vida.

Ciertamente se tiene que considerar que el lugar de destino de la migración tampoco es seguro.

Las políticas de deportación de migrantes en Estados Unidos se están endureciendo con deportaciones masivas y familias divididas.

Aún cuando algunas personas logren llegar al país del norte, están expuestas a que se les repatrie por su condición ilegal. Hoy en día nada les garantiza que ingresando a los Estados Unidos podrán mantenerse en ese país y el riesgo de ser asesinados al cruzar la frontera o de ser encarcelados y repatriados es muy alto dado el alto flujo migratorio.

Los Estados Unidos actúan de conformidad con sus leyes internas, pero también se ha denunciado que existen alternativas que el coloso del norte evade para soportar una presión migratoria que es necesaria por su demanda de mano de obra.

De ahí la necesidad de articular esfuerzos en la región para que este maravilloso potencial de seres humanos con deseos de superación contribuyan legalmente al desarrollo.


No es una utopía pensar que la migración ilegal se pueda controlar, de la misma manera que Martin Luther King, intuía que las injusticias no se podrían sostener en la eternidad.

Por lo pronto y en nuestro país es urgente que las autoridades de todos los niveles asuman la grave responsabilidad de ejercer sus cargos y combatan la corrupción oficial, que se denuncia con bastante frecuencia; que se coordinen en el marco del federalismo para combatir el crimen organizado para hacer valer el Estado de Derecho y acabar con la impunidad, que tanto daño le hace a los migrantes y a la imagen de México, cuando pretender defender los derechos de los connacionales migrantes.






jueves, 29 de mayo de 2014

Necesario prevenir el bullying

Son las documentadas.

Según el organismo de derechos humanos de Oaxaca se tienen registrado 24 quejas de bullying---acoso escolar---, más o menos en un año y medio.

Y menciona que en estas quejas se destaca "la discriminación por rasgos étnicos, nivel socioeconómico, lengua indígena y discapacidad", es decir, exactamente la caracterización de la mayoría de la población del estado y lo que resulta más lamentable, es el acoso en contra de personas por tener algún tipo de discapacidad.

Como sucede con mucha información periodística, a veces se omiten los datos duros y la página web del ombusman oaxaqueño no presenta esa información, por lo que no se pueden precisar los lugares donde se han registrado esas denuncias.

Aún así, no deja de llamar la atención que tratándose de menores, sea precisamente en un estado con predominancia indígena donde se denuncie la discriminación por motivos indígenas.

En cualquier caso, es necesario que las autoridades tomen con seriedad esta información del organismo de derechos humanos de Oaxaca ya que, hasta donde se sabe, muchos casos de bullying no se denuncian y se acepta el acoso escolar como un hecho común.

Por tal motivo es necesario sensibilizar a los alumnos a través de campañas en sus instituciones educativas para que se fortalezcan los sentimientos de solidaridad, apoyo, tolerancia y respeto.

La convivencia social armónica depende de la solidez de los valores que se logre fomentar entre la juventud y la niñez desde la escuela, por lo que es deseable también capacitar a los mentores en este sentido, por tratarse de agentes fundamentales en la prevención y atención del acoso escolar.


lunes, 26 de mayo de 2014

Curiosidad sobre Oaxaca

Es común.

La verdad es que reunirse con conocidos que no viven en Oaxaca resulta toda una experiencia, por sus amplias y extensas preguntas sobre las causas de la ingobernabilidad, la pobreza, el clientelismo político, las disputas políticas, el feminicidio, la corrupción, las marchas, los plantones, las protestas y así hasta el infinito.

En el mejor de los casos uno pone cara de sorpresa y se pregunta, ¿cómo es que la gente que no vive en Oaxaca está tan bien informada sobre la situación de la vida en la entidad? La verdad esto se explica porque dichas inquietudes reflejan en buena medida la imagen que los medios informan sobre la situación del estado.

Basta con que un grupo de inconformes cierre alguna calle del centro histórico para que todo México y más allá de las fronteras se enfatice la mala costumbre de algunos ciudadanos de llamar la atención a sus demandas mediante la presión social.

Existe mucho interés sobre estas situaciones.

Por ejemplo, es muy frecuente que pregunten sobre la Sección 22 de Profesores, cuya información en la prensa los ubica en la mayoría de los casos muy cerca de la nota roja. Así es, desafortunadamente y no es de ahora, es una construcción de imagen que ellos mismos han generado a lo largo de los años: recuperación de escuelas a piedrazos contra padres de familia, marchas donde dañan el patrimonio público, cierre de negocios, cierre de calles y carreteras.


No obstante, poco se habla de las disidencias internas. Es decir, no todos los trabajadores de la educación participan en desmanes y no todos están de acuerdo; muchos participan porque esto les favorece el ingreso al sindicato y ascender en el escalafón y obtener prestaciones sindicales.

Esta situación, especialmente que se refiere a la Sección 22 de Oaxaca también ha generado entre la mayoría de los profesores un malestar creciente, que ellos mismos reconocen y manifiestan en la discreción de la familia y los amigos.

Personalmente me consta la capacidad y la calidad humana de muchas profesoras y profesores que tienen auténtica vocación de servicio y una gran capacidad y compromiso con la educación y la sociedad.

En la mayoría de los casos que me cuestionan por la Sección 22, sin tener ningún vínculo, más que el hecho de ser un ciudadano oaxaqueño, yo contesto que la Sección 22 es una importante organización de profesores en la entidad: hubo una época en que la mayoría de los presidentes municipales eran profesores e, incluso, actualmente, muchos tienen una gran ascendencia y liderazgo dentro de las comunidades de Oaxaca.

Evidentemente, como una poderosa organización sindical tiene su propia dinámica y a ellos mismos les corresponde tomar el rumbo que le dicten sus intereses, ya que por lo general siempre han estado comprometidos con el estado y el desarrollo de la nación.

viernes, 2 de mayo de 2014

Reliquias en la Catedral de Oaxaca

Son varias.

Las reliquias son partes del cuerpo humano.

En el caso de la iglesia católica, éstos pertenecieron a Santos y a Obispos.












En la Catedral Metrpolitana de la Ciudad de Oaxaca de Juárez se encuentran diversas reliquias.

De manera especial, hay dos nichos, que se ubican en el interior de la nave principal  de la Catedral, en la que se pueden apreciar algunas reliquias junto a bustos de Santos y Obispos.
Los bustos tienen en su base un pequeño orificio en el que se pueden ver fragmentos de sus reliquias.



















De igual modo, se pueden apreciar otras reliquias junto a esos bustos, en los que lamentablemente no existen referencias--al menos de manera visible--- que permitan ubicar a quién pertenecieron.

Se atribuye la integración de las reliquias católicas al Obispo Eulogio Gillow (1841-1922), que tuvo una gran influencia en el clero de la época y cuyo retrato es uno de los dos que aparecen en un vitral a la entrada principal de la Catedral de la Ciudad de Oaxaca.


A reserva de investigar más sobre esa riqueza del patrimonil histórico, religioso y cultural de Oaxaca, podemos identificar una reliquia consistente en un dedo incorruptible que perteneció a San Felipe de Jesús, el primer Santo mexicano, que se encuentra enmarcada en un cuadro, justo debajo del busto de este santo que es considerado el Patrón de la Ciudad de México.



















 San Felipe de Jesús fue martirizado y muerto durante una misión en Nagasaki, Japón, en 1597 y la Catedral de Oaxaca de Juárez se enorgullece de contar con esta reliquia.

Es una pena que al celebrarse el 482 Aniversario de la Ciudad de Oaxaca de Juárez, se haya omitido la participación de la Iglesia Católica, ya que junto con el poder militar, era una de las jurisdicciones por las que se favorecía obtener el grado de ciudad.

Fotos: JELG.

lunes, 28 de abril de 2014

Desde los años 70 se denunció la supuesta venta de mujeres en los triquis

Eran los tiempos del presidente Luis Echeverría.

Por esas fechas, el periodista Manuel Mejido, había visitado San Juan Copala, Oaxaca, con motivo de la visita que haría el presidente Luis Echeverría a esta parte del estado.

La cita es del excelente libro de reportajes "México Amargo" de Manuel Mejido, Editorial Siglo XXI, y hay que lamentar que cada reportaje es compilado sin la fecha de su elaboración o publicación, es una gran pena. Pero podemos ubicar más o menos la nota en 1976.

En su reportaje titulado "Mundo lejano en el tiempo, en la sierra de Oaxaca" (pp. 98 y 100), consigna Mejido:

" San Juan Copala, Oax. En los pueblos triques de la sierra oaxaqueña el tiempo se detuvo hace mucho.

"La gente vive dispersa en la montaña; las mujeres son objeto de venta y de trueque; solo hablan su lengua aglutinante y primitiva; practican la poligamia, se embriagan hasta caer y se bañan en temascal.

"(...) Otra vieja costumbre de esta tribu es la venta de las mujeres y la práctica de la poligamia. El comisariado municipal, que habla muy mal el español y es analfabeto---José Martínez, que sí tiene apellido--- explicó al reportero esa práctica milenaria. El mismo José se polígamo. Pero lo negó ante los extraños.

"Las mujeres cuestan entre mil quinientos y tres mil pesos. Todo depende de su belleza y de su fortaleza para el trabajo. Además el comprador debe entregar siete canastas de tortillas enchiladas a las que llaman "chasa aja", dos garrafones de aguardiente de 18 litros cada uno y el huipil, los collares, los aretes y los huaraches de la mujer que compró como esposa.(...)"

Esta es la parte del reportaje de Manuel Mejido en el que se puede documentar esta práctica, que se refiere a la unión matrimonial y la dote.

¿En qué medida se trata realmente de una compra-venta de mujeres? Esa es la gran discusión y amerita una visita de campo. Copala: por allá nos vemos.

lunes, 14 de abril de 2014

La crónica de los municipios, en el olvido

El acontecer local se va perdiendo.

Y existen escasas iniciativas para documentar y rescatar la memoria de nuestros pueblos oaxaqueños.

Ese papel corresponde a la crónica municipal.

Aunque la Ley Municipal prevé la existencia de un cronista municipal, en los hechos, no existe, con excepción de algunas de las ciudades grandes del propio estado.

En los ayuntamientos se pierde con mucha facilidad documentación, vestigios, evidencias y objetos de valor histórico que ayudan a dimensionar la evolución de los pueblos.

La función de rescatar, preservar y difundir la riqueza histórica cultural local es una obligación de los ayuntamientos, que no saben cómo resolverla. Por este motivo es necesario fomentar medidas para que se pueda integrar en cada municipio un consejo de la crónica o instituir un cronista municipal que tenga como objetivo documentar evidencias del acontecer y de la historia local para su resguardo y posterior difusión.

Se dice con mucha frecuencia que el cronista no es un historiador, pero su trabajo se da en coadyudancia de la función de registrar el acontecer más relevante que tenga significado para el cuerpo social.

Esta es una tarea urgente y necesaria.


martes, 8 de abril de 2014

El Obispo que discriminó al Gobernador Benito Juárez



Está documentado.
Narra el historiador oaxaqueño Manuel Martínez Gracida* que en 1828 el señor Pedro José de la Vega dejó un legado de casi 90 mil pesos para que se construyera un Hospicio de Pobres, dejando como patrono de la fundación al que ocupara el Obispado de Oaxaca.

El recurso fue administrado por el Cabildo Eclesiástico y de los réditos se hicieron unas cuantas donaciones y limosnas.

Pasaron 16 años sin que se construyera el Hospicio.

En 1844 fue nombrado como Obispo de Oaxaca Antonio Mantecón y en consecuencia le tocó administrar a él esta herencia, conjuntamente con el Cabildo Eclesiástico.

Pasaron otros cinco años y el dinero seguía utilizado para otros fines, menos para los que había sido donado, lo que generaba malestar en la sociedad de la época.

Corría el año de 1849 y Benito Juárez gobernaba el estado de Oaxaca.

Aunque Juárez había instruido al ayuntamiento para que invirtiera en el Hospital de Belén, dadas las constantes revoluciones de la época, la población le recriminaba al Gobierno su falta de inactividad en relación con el legado del señor de la Vega, que vendría a aliviar un poco la demanda de los servicios de salud.

Juárez comisionó entonces a su Secretario de Gobierno, Manuel Ruiz, para que buscara al Obispo Mantecón y le planteara la posibilidad de concretar la construcción del Hospicio con auxilio del Gobierno del Estado.

El Obispo lo escuchó y le contestó que le dijera al Gobernador que no se metiera en este asunto. El Secretario de Gobierno le hizo ver que la obra no sólo era un pendiente, sino que también había presión social para que se construyera y que además se demeritaba la imagen de la iglesia. Entonces el Obispo le dio cita para otra ocasión.

Manuel Ruiz se presentó puntualmente a la cita, pero el Obispo no lo recibió; insistió un par de días más y el Obispo seguía sin atenderlo, por lo que le dejó dicho que regresaría al día siguiente ya que no se trataba de un motivo personal sino de un asunto de la gubernatura.

Esa referencia encolerizó al Obispo de Oaxaca, por lo que atendió al representante del gobernador al día siguiente.

El Secretario de Gobierno llegó acompañado del regidor Juan Nepomuceno Almogabar y del síndico municipal Manuel Dublán y encarándolos el Obispo les espetó a quemarropa : “Recibí un recado de usted poco comedido y precisamente él me obliga a contestarlo, manifestándole que no reconozco en el yopito que gobierna Oaxaca, autoridad superior a la mía, y como consecuencia, no puedo ni debo tratar con él ni con su representante, el asunto que nos entrevista”.

El Secretario de Gobierno le replicó: “El que ha estado poco comedido con el representante del Gobierno oaxaqueño es usted que ha dado muestras del poco respeto que le tiene” y se retiró.

Enterado Juárez de la actitud del Obispo le mandó una carta con el siguiente texto:
“Comprendo bien, padre Obispo, que la fundación del Hospicio no se llevará a efecto porque el clero no soltará de sus manos los fondos que dejó el benefactor; pero sepa usted que si hoy aprovecha la preocupación religiosa, que le da superioridad, llegará un día en que esa ficticia superioridad de que hace usted alarde para despreciar al Gobierno, quede para siempre bajo la férula del Poder Civil que es como debe estar. Dios dé vida a usted para que lo vea, y a mí para que se lo haga notar”.

Vendrían posteriormente las Leyes de Reforma, pero el Obispo rebelde no las pudo ver porque murió unos años antes, en 1852.

*Fuente: Citado en Benito Juárez, Documentos, Discursos, Correspondencia. Tomo I, pp. 685-688

martes, 1 de abril de 2014

Conflictos religiosos: el cuento de nunca acabar

Es una espiral sin límite.

En el mes que acaba de concluir, marzo, la prensa local dio cuenta de la denuncia por agresiones, expulsión y amenazas en contra de un grupo de nueve familias integrantes de la Congregación Evangélica de la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés, de San Juan Ozolotepec, Miahuatlán.

Las agresiones reportadas se realizaron en el mes de noviembre del año pasado y los evangélicos culpan a las autoridades municipales como los que supuestamente encabezaron el conflicto. (http://www.noticiasnet.mx/portal/oaxaca/general/religiosas/201132-ozolotepec-calvario-de-evangelicos)


Según los quejosos, aún cuando se ha recurrido a las instancias de defensa de derechos humanos nacional y local, no han obtenido ninguna respuesta.

Los casos más severos de expulsiones masivas por motivos religiosos en la historia reciente de Oaxaca, nunca se resolvieron a favor de los expulsados, aún con la intervención de la Comisión Estatal y la Nacional de Derechos Humanos.

Por lo general cuando se da una expulsión de este tipo, los agresores invocan los usos y costumbres para tratar de respaldar sus actos.

De acuerdo con la información disponible, parece ser que la participación ciudadana de los evangélicos, en asuntos municipales, para exigir transparencia y rendición de cuentas a la autoridad municipal fue lo que detonó el conflicto.

Normalmente las expulsiones son el último recurso de los conflictos religiosos y la suma histórica de agravios mutuos.

En este sentido, lamentablemente, la nota de prensa no da a conocer la versión de la contraparte, porque ésta nos ayudaría a contextualizar los motivos por los que se recurrió a la expulsión.

Recuerdo cuando estaba como responsable del Departamento de Asuntos Religiosos de la Dirección de Gobierno de la Secretaría General de Gobierno del Estado de Oaxaca y varias expulsiones de personas no católicas, tenían otros motivos que no salían a la luz pública, como el rompimiento de los valores morales en torno a la sexualidad, por parte de algunos pastores o la resistencia del evangélico para aportar sus terrenos para el cultivo de mariguana, en otros.

Aquí cabría esperar que el trabajo de investigación periodística aporte más elementos que permitan precisar las causas que motivan esas expulsiones.

Por otro lado, la clave para resolver conflictos religiosos está en el imperio de la Ley. 

Cuando se ejerce la acción penal contra los instigadores o cabecillas de movimientos expulsores, como por arte de magia se disuelve la masa, ya que en muchas asambleas de usos y costumbres en las que se toman este tipo de decisiones participan personas en estado de ebriedad que alborotan a la concurrencia.

Por lo general la asamblea deja a su suerte a los cabecillas instigadores, cuando no hay oculta alguna causa mayor.

Queda pendiente, asimismo, la revisión sobre el papel de las religiones, ya que como está actualmente la ley en la materia, es sumamente fácil crear una religión y--de buena o mala fe--- se puede alterar el orden en las comunidades, haciendo de estos problemas una espiral sin fin.

lunes, 24 de marzo de 2014

Perros peligrosos sin control en Oaxaca

Es lamentable.

Reporta el periódico Noticias de Oaxaca sobre la marcha que realizaron padres de familia y maestros para exigir castigo al dueño de un perro pit bull que atacó a una niña de tres años en el mercado "Ignacio Zaragoza" del municipio de Huajuapan.(http://www.noticiasnet.mx/portal/oaxaca/roja/privacion/201235-exigen-preescolares-justicia-por-ataque-de-pit-bull-su-companera)

La niña se encuentra internada y la comunidad se ha solidarizado con ella y su familia al tiempo que exigen castigo para el dueño del perro pitbull.


La verdad es que cada día es más frecuente ver a esa clase de animales en cualquier parte del territorio oaxaqueño que son reproducidos, comercializados y ofrecidos en venta, ingenuamente como mascotas, a cientos de familias que desconocen que el perro pitbull está clasificado como un perro potencialmente peligroso, según la Wikipedia.

Claro, siempre que he platicado con dueños de animales como el pitbull o el rottweiler, dicen que son indefensos e incapaces de morder a un niño. Lamentablemente, no es la primera vez que leo en las noticias sobre los ataques agresivos de estos animales, incluso a sus propios dueños.

No se trata desde luego de "criminalizar" a los perros, aunque sí debería de existir una reglamentación que exija responsabilidad a sus dueños, pues aún cuando la ley los haga responsables por los ataques de sus animales, por mucho que se responsabilicen, difícilmente podrán reparar el daño en su totalidad, por el nivel de agresión y consecuencias físicas y emocionales de sus víctimas, cuándo éstas han sobrevivido a un ataque.

Sensatamente debería de exigirse a nivel oficial la reglamentación sobre ciertas razas de animales que tienen algún grado de peligrosidad, pues hoy en día es fácil comprar en internet, en domicilios particulares y en veterinarias el pitbull o el rottweiler, sin ningún control canino, por lo que el registro y seguimiento de la población de esta clase de animales está fuera de control.

Lo que es peor, todavía, es que dichos animales vagan sin ninguna medida de seguridad para los transeúntes y también para los propios perros callejeros, que en más de una ocasión he visto cómo son atacados violentamente por pitbull o rottweiler, a los que les han tenido que destrabar su poderosa mandíbula con auxilio de algún palo o metal, para que puedan soltar a su presa.

 Por lo pronto la pequeña niña de tres años y meses que fue atacada por el pitbull convalece en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña con un futuro incierto, pero cuántos casos más habrá que no se documentan o difunden. ¿Cuántos perros potencialmente peligrosos, como los de estas razas, andan sueltos en este momento, por la irresponsabilidad de sus dueños y de las autoridades?

No hay que esperar a que un perro atacante y su dueño sean sacrificados para llamar la atención de las autoridades competentes para regular esta amenaza.

Va nuestra solidaridad con la pequeña Ana Karen, con sus familiares y con sus profesoras del preescolar "Niños de mi Patria", a quienes hay que reconocer el valor y la determinación de llamar la atención de las autoridades para evitar que este tipo de lamentables hechos se sigan reproduciendo.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Voyeur involuntario

Fue sin querer.

Ese día por la mañana abordé la camioneta de pasajeros de regreso a la ciudad de Oaxaca en un punto intermedio de la Sierra Sur.

Me tocó el asiento de la última fila, en el que pude notar a simple vista una pareja de tórtolos.

Siempre me ha parecido de mal gusto mirar lo que hacen las parejas, pero me incomodaba mucho esa sensación de ser observado por ellos, de modo que discretamente miré a esas personas que me contemplaban con cierta curiosidad.

Efectivamente, me miraban como bicho raro. Supongo que se incomodaron también porque a este pasajero le dieron ese asiento, contra su voluntad, ya que cuando viajo me gusta ir hasta adelante, para contemplar el camino.

Pero su mirada no era de reproche, era de sana curiosidad.

Ella, una mujer blanca como de 18 años con el cabello teñido de rubio. Rolliza, de ojos verdes y maquillada cuidadosamente. Vestía con una blusa roja ajustada de escote recatado y un pantalón blanco ajustado que dibujaba sus musculosas piernas.

Su acompañante parecía no mayor de 21 años, usaba pantalón de mezclilla, botas, camisa de vaquero con las mangas dobladas y el corte de pelo tipo militar; nariz aguileña y mirada retadora, intimidaba. Visto con mayor cuidado, el que suponía un varón, era en realidad otra mujer, eran lesbianas.

La mirada de la que hacía de hombre---o activa---, era escrutadora. Veía con curiosidad mis bostonianos recién boleados, mi pantalón de vestir recién salido de la tintorería y mi camisa de vestir cuidadosamente planchada, pero al mismo tiempo, ella se miraba sus botas, su pantalón de mezclilla, su camisa de monta toros y su cinturón piteado de cuero de vaca. Creo que se dió cuenta de que no era totalmente hombre. O al menos, al mirarme, conocía otra forma de ser hombre y eso llamaba su atención.

Su acompañante también me miraba con curiosidad y parecía que comparaba a su pareja. Me dieron la impresión de que estaban recién iniciadas en la vida homosexual y que mi presencia les deparó la oportunidad de contemplar y comparar el rol de un varón.

Me sorprendió porque casi no conozco casos de lesbianismo en provincia o parecen ser escasos.

Ambas mujeres tenían el tipo físico de la zona, tanto la blanca como la morena; podría ser, incluso, que esta fuera su primera vez rumbo a la ciudad, ya que contemplaban la ruta como un niño que explora por primera vez un camino nuevo.

La activa abrazaba y besaba a la rubia, hacía comentarios intrascendentes para llamar su atención, como cuando un adolescente está tratando de conquistar a una chica.

En diversos momentos, la activa me daba la espalda para que no las viera, pero la rubia me buscaba con la mirada tratando de decirme algo que nunca entendí. Luego, la activa volteaba a mirarme con desprecio y gesticulaba malas palabras silenciosamente, pero yo fingía que no la veía.

La lesbiana activa abrazó y atrajo hacia ella con violencia a la rubia. Se miraron a los ojos un rato, escuadriñándose, tratando de encontrar algún indicio de cambio en su relación. Como la rubia no dejara de mirarme con total indiscreción e incluso con coquetería, su pareja se interpuso entre ella y yo y con voz grave sin tapujos le dijo: "¿Qué, te gustó el catrín? Cuidadito pendeja porque traigo mi navaja nueva" y le pasó amenazadoramente el filo de la mano por el cuello.

Me miró de nuevo la rubia, pero la activa, que me daba la espalda, que la toma del cabello por atrás de la nuca y jalándola con violencia hacia ella le acomodó cuatro fuertes bofetadas, dos en cada mejilla, mientras le decía: "A ver, ¿quién te quiere más? ¿quién te da de tragar? ¿quién te compra tus pinches pinturas y tu pinche ropa nueva?".

La rubia tenía lágrimas en los ojos y con sus dos manos le tomó el rostro a la activa y con una mirada de ternura, de entrega y sumisión, le dijo "Te quiero mucho, no me pegues. Sólo me importas tú". Entonces, la activa, como si le hubieran penetrado el fondo del corazón que la abraza y que se recarga en el seno de la rubia, pero no era la actitud como lo hace un hombre con una mujer a la que desea, sino que se trataba de la actitud de un ser que busca el calor humano y como si fuera un pequeño cachorrito se abandonó a los brazos de la rubia.

Yo estaba conmocionado. Me acordé de pronto de aquella vez que entré con dos investigadores sociales a los diferentes reclusorios del estado para ubicar a criminales que cubrían el perfil de feminicidas.

Las entrevistas que se hicieron con ellos les daban la oportunidad de desahogarse y al mismo tiempo de justificar sus horribles crímenes, la mayoría de éstos pasionales. Al menos en dos entrevistas me llené de repugnancia y ganas de vomitar por la descripción minuciosa que hacían al evocar sus asesinatos; la causa era la misma, traiciones y engaños.

No me daba temor enfrentar a la activa, tanto como causarle algún daño involuntario a la rubia.

En esos momentos llegábamos a un pueblo intermedio rumbo a la ciudad. Aproveché para bajar de la unidad, el chofer me dijo, "no lo puedo esperar, o se va o se queda". Le contesté, "aquí me quedo" y miré cómo se retiraba el vehículo con la rubia y sus enormes ojos contemplándome en una silenciosa mirada de auxilio.

viernes, 14 de marzo de 2014

Venta de mujeres en Oaxaca 2a y última parte.

San Andrés Chicahuaxtla, Oaxaca. De muy buena fuente. Hace un par de años.- Es la zona triqui alta--de las montañas pues--, donde el viento pega como puñal de cristal en la cara, dejando quemada la piel y con un ardor insoportable para quienes no están acostumbrados a este clima helado.

La neblina se va diluyendo y las figuras de las personas empiezan a dibujarse como sombras bajo un incipiente y desdibujado disco solar que parece un foco de baja intensidad, pese a que son ya las ocho de la mañana.

Una camioneta de redilas con la luz encendida le toca el claxon a un grupo de niños que cruzan jugando la calle y que se dirigen a la escuela, algunos niños le gritan en su lengua al conductor "¡eres niña!". El regordete conductor no entendió y continúa su trayecto con su otro acompañante hasta estacionarse en una pequeña tienda donde pregunta a quemarropa: -Disculpe, ¿dónde se puede comprar aquí una mujer?.

La señora de la tienda, cubierta con su típico huipil habla el español, se desconcierta por la pregunta, pero educadamente le contesta que pregunte en la presidencia municipal, que ahí le darán informes.

El camino está un poco empinado. Los dos hombres de la camioneta con placas del Estado de Puebla descienden de la camioneta y prefieren caminar. Se dirigen a la Presidencia donde le plantean la misma pregunta a un topil, que aún cuando sí entiende el español, finge no hablarlo y se hace entender con señas para que esperen. Rápidamente avisa al Presidente Municipal, que localiza a otros integrantes del cuerpo edilicio y se apersonan en el municipio donde se desarrolla un diálogo más o menos en estos términos:

- Buenos días, señores, en qué puedo servirles, yo soy el Presidente Municipal.

- Buenos días, señor Presidente, mire, somos comerciantes del estado de Puebla y nos informaron que aquí podemos comprar a una mujer. Queremos dos y pagaremos una cantidad razonable.

- ¿Cuánto es "una cantidad razonable"?

-Pues no sé, nos dijeron que tal vez de 10 mil a 30 mil pesos.

- Ustedes son comerciantes, ¿les parece eso un precio justo por una vida humana?

- Bueno, podemos negociar.

- ¿En cuánto valoran su vida? ¿Cuánto cuesta usted, por ejemplo? Yo podría ofrecerle ahorita mismo 15 mil pesos en efectivo, por usted que está más gordo.

- ¡Ejem! Creo que no nos estamos entendiendo. Nos informaron que aquí podíamos conseguir mujeres en venta.

- Pues claro que no se les entiende ni madres, ¿cómo chingaos creen que se puede vender una vida humana? Si lo que ustedes buscan es un putero, creo que han perdido mucho tiempo y también han perdido la razón. Dicen que son de Puebla, pues conozco Puebla. Es un lugar bonito. Se parece un poco a la Ciudad de Oaxaca, pero es más grande y ordenada. Ahí hay muchos bares con mujeres muy bonitas que se venden por 300 o hasta 700 pesos, ¿por qué vinieron a buscar tan lejos? Aquí no necesitamos esos servicios.

- No señor Presidente, no se confunda, nosotros no queremos una mujer para una relación sexual de un rato, buscamos pareja, esposas, nos han dicho que las mujeres de aquí son trabajadoras, honradas, saben tejer, cocinar, se casan jóvenes y salen buenas madres para los niños.

- Bueno, eso es distinto, si ustedes buscan esposa tendrán que hacerle la lucha a ver quién les hace caso, pero no me salgan con la pendejada de que aquí se vende a las mujeres como si fueran fruta o animales de traspatio.

- Discúlpenos señor Presidente, lo que pasa es que nos dijeron que sí era posible.

- Pues les dijeron mal. Seguramente algún pendejo les desinformó sobre nuestra costumbre en el matrimonio.

Para su conocimiento aquí las mujeres se casan a partir de los 14 años y los hombres a partir de los 16.Y ustedes ya se ven mayorcitos para conseguir una mujer joven.Aquí nuestros usos y costumbres permiten que los padres puedan escoger, cuando sea el caso, a la pareja de su hijo.

Para eso tienen que solicitar la intervención del "hombre-grande", que en lengua triqui significa el hombre de razón, de pensamiento, que es un hombre católico, casado, que conoce la tradición de nuestros dioses prehispánicos, como el sol, la luna, la madre tierra, el fuego y que conoce también sobre la religión católica.

Si el "hombre grande" acepta representarlos, ustedes tendrán que preparar una dote de artículos no perecederos, que hable de su capacidad económica y tendrán que apersonarse en casa de la mujer deseada a partir de la una de la tarde y si no les abren tendrán que esperar hasta las seis de la mañana.

Si a esa hora ya no les abrieron, tendrán que regresar de nuevo a partir de la una de la tarde y así sucesivamente, si no les abren a lo largo de nueve días, se podrán ir por dónde llegaron, ya que no les interesa a esa familia establecer lazos consanguíneos con ustedes.

La gente joven inicia esta solicitud preferentemente los días lunes y miércoles y como ustedes están ya mayorcitos, tendrían que iniciarla el sábado, que es día dedicado a las solteronas y las viudas con deseos de casarse.

Aquí se casan como en cualquier lugar y si algún padre de familia estima que la dote tiene que ser en efectivo, tendrán que aceptar la propuesta que él fije, sin que esto signifique la venta de su hija.

-¿Pero nos podemos llevar a la mujer, en caso de que acceda?

-Pues claro, de eso se trata, pero donde quiera que vayan los padres de la joven los podrán visitar porque el matrimonio será como en cualquier lado y será para siempre. Aquí no existen esas mamadas de divorciarse o separarse. Este no es otro mundo. Usted se casa, usted cumple.¿Queda claro?

-Entendemos perfectamente señor Presidente, le agradecemos que nos haya explicado la situación.

-No me agradezcan ni madres, si son hombres tengan el valor de conquistar a una mujer como los machos y no piensen que por ser comerciantes pueden ponerle precio a todo porque, si no tienen madre y si tienen suerte tal vez algún día tendrán hijas y las quieren vender, pues traíganlas aquí y a lo mejor se las compramos.

-¡Qué pasó, señor Presidente, más respeto!

-¡Ah!, ya se dieron cuenta de su grandísima pendejada. Bueno, ahora será mejor que se larguen porque mis topiles no hablan español y ya los están viendo feo y yo no respondo porque yo no los estoy ofendiendo, como ustedes sí están ofendiendo a mi raza.

- Lo sentimos mucho, señor Presidente, discúlpemos, en seguida nos retiramos.

Y aquellos dos obesos sujetos se regresaron por donde llegaron ya con una neblina más despejada que permitía una mayor visibilidad, sin saber que entre las autoridades municipales de San Andrés Chicahuaxtla se encuentran personas muy preparadas, incluso con posgrado.

PD
Le agradezco a mi amigo Fulgencio, masón grado 33 de San Andrés Chicahuaxtla por la información brindada para esta colaboración.

lunes, 10 de marzo de 2014

Venta de mujeres en Oaxaca



No es común.

Es decir, los más de tres millones y medio de habitantes del estado de Oaxaca no tienen como costumbre vender a sus hijas, hermanas o esposas, aunque de vez en cuando se conozca algún desafortunado caso.

No justifico de ningún modo estos hechos, pero su contexto es de pobreza extrema.

La semana pasada la prensa nacional dio cuenta de la resolución judicial por la que se ordena que regrese con sus padres una joven mujer triqui de Copala, de catorce años de edad que en agosto del 2013 fue vendida por sus padres a un abogado residente del Distrito Federal y que logró escapar de su captor (más tarde se supo que el abogado comprador también es originario de la etnia triqui de Copala y que pese a su formación académica, está tratando de hacer valer mediante la violencia, la supuesta legalidad de su compra).

La etnia triqui habita principalmente en los municipios de San Martín Itunyoso y San Andrés Chicahuaxtla—que mantienen una identidad cultural muy parecida por ser vecinos y una alta migración---, y los triquis de San Juan Copala.

San Juan Copala está más cerca de Juxtlahuaca y ha sido escenario de un profundo divisionismo étnico por organizaciones políticas.

Esta mala noticia, sólo incrementa un poco más la deteriorada imagen de un municipio en el que se han sucedido interminables hechos de sangre, expulsiones y violencia política---acaso una buena noticia sería la destacada participación de niños basquetbolistas triquis que están causando sensación más allá de nuestras fronteras---.

Tradicionalmente la idea de la venta de mujeres en Oaxaca es un lugar común de la academia que señala este hecho, pero nunca aporta datos concretos. Hoy, esta información pondrá eufórico a más de uno de los investigadores sociales, porque hoy hay evidencias con nombre y apellido.

Pero eso no significa que sea la normalidad.

De hecho, con frecuencia se confunde la práctica de la dote en el matrimonio, que es un uso y costumbre, con la supuesta venta de mujeres.

La dote consiste en la aportación en especie que realiza el novio a los padres de la novia y que consiste básicamente en granos, leña, bebidas alcohólicas, prendas de algodón, alimentos y animales para consumo humano, como una muestra de reconocimiento, respeto y fortalecimiento de la identidad familiar que se expande.

En la cultura occidental y cristiana, lo más parecido a la dote consiste en las arras que se depositan en las manos de la novia en la ceremonia del matrimonio.

Pero no siempre es así, como lo demuestra el lamentable caso de esa joven triqui.

Las instancias encargadas de la protección de los derechos humanos y especialmente de las mujeres deben profundizar su actuación institucional con el apoyo indiscutible de las autoridades municipales.

En algunas ocasiones se ha discutido la eficacia de las políticas de equidad de género institucionales, que han tenido aciertos y que en el peor de los casos se ha estancado en una práctica demagógica y carente de un comprometido acercamiento con la realidad cotidiana de los grupos vulnerables.

Ya se ha dicho muchas veces: ser mujer, pobre e indígena en un contexto de vulnerabilidad económica y social, debe ser un motivo de atención gubernamental eficaz.

Eso deseamos.