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miércoles, 2 de mayo de 2012

Campañas en Oaxaca: no semos indios

Hay buen consumo.

Los cafés de los portales del zócalo de Oaxaca están a reventar, por decenas de burócratas sindicalizados que aprovechan el término del desfile del primero de mayo para echarse un cafecito.

En medio del griterío y los altavoces sin sentido se ven los rostros cansados y el fastidio de miles de burócratas que todavía tienen que pasar lista ante sus gremios sindicales bajo un sol implacable. En la sombra, en el restaurante abarrotado, el contador se acomoda en su silla y acaricia su factura, como quien disfruta su arma antes de dispararla: "¿Cómo ve las campañas presidenciales en Oaxaca?" Me pregunta.

Siempre he creído, con el debido respeto, que los contadores son medios cuadrados para temas políticos, o al menos algunos, pero justifico la pregunta porque están tardando mucho en servirnos el desayuno y el contador está apresurando el tiempo para que le pague su factura.

- Creo que hay una visión idílica de Oaxaca y de los oaxaqueños -le contesto--. Mire contador, vea usted el  spot de Peña Nieto sobre Oaxaca: el corredor turístico, el impresionante templo de Santo Domingo de Guzmán y el Jardín Etnobotánico adornado con algunas mujeres con trajes típicos--que se usan sólo en la Guelaguetza--- y un  par de vendedoras de chapulines poblanos---esos chapulines que se ven por toneladas los traen de Puebla y los descargan en la central de abastos. Es una visión ligth, es como una estampita de trajes típicos que se vende en la papelería de la esquina. No creo que los oaxaqueños se sientan identificados con eso.

El contador sonríe y me dice "López Obrador sí conoce mejor a Oaxaca, ¿ya escuchó lo que dice de los oaxaqueños?"

Sí, le contesto, López Obrador también tiene una imagen idílica de Oaxaca porque sobrevalora los usos y costumbres. Cuando habla de Oaxaca los reconoce y los proyecta como un hecho aceptado generalmente y esto no es así. Los usos y costumbres son anacrónicos, en muchos lugares las mujeres no votan, se prohíbe la libertad de cultos, si no brindas tequio --trabajo comunitario obligatorio-- te multan o te suspenden algún servicio público de manera inconstitucional.

Los usos y costumbres funcionan en comunidades muy pequeñas, generalmente de tipo ejidatario o comunales. Hay muchos municipios que son medianos y son de usos y costumbres, con un activismo impresionante y cínico de parte de los partidos políticos. El hecho de que ahora reciban más dinero los ayuntamientos ha pervertido la función de gobierno por el alto grado de corrupción que fomentan los partidos políticos, las constructoras y los despachos de asesores y de contadores...

El contador se sonroja y me interrumpe: "El PAN tiene más presencia entre los indígenas".

Mmmm--contesto---el PAN tiene bastiones históricos en Oaxaca, digamos Huajuapan, Oaxaca de Juárez... a lo mejor en algunos municipios mixes ha crecido porque hay políticos de esta etnia que han gestionado a favor de sus comunidades, como es lo más normal.

Bueno, eso sí ---me dice el contador--- por ejemplo, el líder de la sección 22 es mixe; el ex delegado de Sedesol y actual candidato al senado es mixe; el secretario de asuntos indígenas es mixe...

Qué bueno que las comunidades tengan una mayor representación en cargos públicos de Oaxaca, le contesto. Ese es un signo muy positivo de que los nativos se apropien de los espacios públicos.

Al contador se le ilumina el rostro y ríe: ja, ja, ja. Ayer apenas estuve con unos funcionarios de tal lugar y platicaron las mismas preguntas que le hice a usted, nada más que uno de ellos contestó: "pinches campañas, nos ven como indios, ¿que no ven que no semos indios?"

Me quedo viendo al contador con escepticismo. Ya decía yo que esas preguntas no se le pudieron ocurrir a él...

jueves, 12 de abril de 2012

Campañas políticas en Oaxaca

El panorama es de apatía.

Como que existe un sentimiento de escepticismo general.

Aunque en menor medida, todavía se practica la cargada, es decir, la maquinaria que presionando cada vez más sobre los cada vez menores recursos oficiales es capaz de movilizar acarreados, cobrando facturas y ofreciendo el paraíso.

Se queja la paisana del mercado de abastos: "nos obligó a ir el líder", pero sonriente rememora "el candidato nos saludó de mano a todas".

Las mujeres son las más entusiasmadas, se sienten parte de la telenovela.

Esto no es política. Es un show y todas son fans.

"A nosotras nos trajeron en los camiones que pagó el municipio y hasta nos dieron tortas".

Me acuerdo de mis lecturas universitarias, más especialmente de Mediocridad y Delirio de Hans Magnus Enzesberger.

jueves, 22 de julio de 2010

¿Qué necesita Gabino Cué para la gobernabilidad futura?

Uno de los escenarios ideales para el gobernador electo para el Estado de Oaxaca tiene que ver con el mantenimiento de la gobernabilidad durante su gestión.
Sin grandes problemas teóricos propongo que por gobernabilidad entendamos la capacidad del Ejecutivo Estatal para resolver los problemas de la vida estatal en un entorno de respeto a la legalidad y la paz social.
Si como se evidencia, el gobernador electo Gabino Cué, se encuentra en una coyuntura política, toda vez que su condición de gobernador de coalición lo somete a las tensiones de grupos con prácticas e intereses contrarios con los que pactó para poder llegar a la gubernatura, esto tendrá un efecto que limitará su capacidad para tomar decisiones de gobierno que favorezcan en estricto sentido al interés general de la población del estado.
Las amenazas posibles que pueden limitar dicha capacidad están dadas por un lado por el reparto de las cuotas de poder entre los grupos que le brindaron su apoyo, que lo orillarán a favorecer a determinadas personas con decisiones probablemente fuera de la ley o de la equidad.
Por otro lado, como ya se ha discutido en otros foros, la gran presión que recae sobre Gabino Cué lo ubica como un factor en el contexto de la sucesión presidencial: ¿apoyará Gabino al Presidente de la República, de quien se comenta que no sólo lo ayudó en su campaña, sino que, definitivamente será de quien dependerá en buena medida el desarrollo de su gobierno en, al menos, los dos primeros años de su gestión? o ¿Apoyará Gabino a su mentor, Andrés Manuel López Obrador, con quien se apoyó en una extensísima precampaña en el Estado de Oaxaca, lo que también contribuyó a conseguirle votos? Hay que recordar que Andrés Manuel como Felipe Calderón son dos polos contrarios y distanciados y que cada uno de ellos le reclamará su retribución justa a Gabino Cué.
¿Qué le podría pedir Felipe Calderón a Gabino Cué? Independientemente de otros favores que se acostumbran en el sistema político mexicano, creo que el principal será que apoye la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.
¿Qué le podría pedir López Obrador a Gabino Cué? Además del apoyo para el sostenimiento de su "gobierno legítimo" y algunas cuotas para sus condicionales en el Estado, es casi seguro que le exija reciprocidad para trabajar a favor de su candidatura a la Presidencia de la República.
Como en el caso del dilema del prisionero, Gabino está en deuda con Calderón y con López Obrador, de modo que el apoyo a uno será el rechazo del otro.
En el momento actual Gabino necesita todo el apoyo de Felipe Calderón para arrancar su gobierno y mostrar evidencias de cambio, aunque sean mínimas. Eticamente requiere impulsar algunas reformas y empezar a ordenar el gobierno en la medida de lo posible.
En cambio, actualmente, Gabino ya casi no necesita a López Obrador porque fuera del gobierno, ha mermado su influencia sobre los grupos de una izquierda pragmática y ha visto reducidas sus bases de apoyo popular.
Desde una perspectiva práctica podríamos decir que Gabino, cuando quiera, podrá invitar a comer a López Obrador, pero no podrá negarse a aceptar el café que le invite a tomar Felipe Calderón.
Aquí tendrá mucho peso la ética y la inteligencia política de Gabino Cué---en el supuesto de que su incursión en la política se trate de una convicción de vida y carrera que inspira a los líderes---, porque Calderón lo puede apoyar para mantener la gobernabilidad en Oaxaca, a costa de una retribución posible que no sería ajena a los dictados de la derecha, en cambio López Obrador, aún con su decreciente influencia, es capaz de generar algunas acciones o movimientos que limiten la estabilidad de su incipiente gobierno.
Ante este panorama es indiscutible que Gabino Cué necesita una tercera vía.
Esta vía o camino podría ir en dos direcciones, una, en el fortalecimiento de la sociedad civil, para ganar la mayor legitimidad frente a las presiones de grupos que irán en aumento conforme vaya avanzando su gobierno, y la otra, a través de la conformación de una fuerza política que le sirva como colchón frente a las presiones de los grupos de la coalición; es decir, que cree o se apoye en un partido político distinto, desde el que pueda ir fomentando la generación de cuadros y la conversión de actores políticos y bases de apoyo que lo auxilien frente a las presiones que amenazan la gobernabilidad futura.
Claro, esto es un escenario ideal.

martes, 8 de junio de 2010

No pasa nada

La propaganda política en época electoral no ha cambiado nada en seis años.
Una barda pintada por el mismo partido ofrece exactamente la misma oferta:
"Solución al problema del agua".
Esa misma frase fue la que se pintó en esa misma barda hace seis años. Hoy en día, el nuevo candidato a gobernador está haciendo la misma propueta:
"Solución al problema del agua".
Lo más irónico es que el agua nunca se atendió y el problema sigue igual como hace más de seis años.
Lo más probable es que dentro de otros seis años, la barda diga exactamente lo mismo y el problema siga exactamente igual: sin resolverse.