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jueves, 16 de mayo de 2019

Plásticos: el resbalón de los diputados de Oaxaca








Imagen: https://www.pinterest.com.mx/beba_cigartua/gente-hipócrita/


Hace un mes los diputados locales de Oaxaca prohibieron el uso de plásticos y unicel en el estado.

Dicha medida está prevista para entrar en vigor dentro de un año, aunque a la fecha, todavía no se publica el decreto correspondiente en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado.

Es indiscutible que los plásticos son una grave amenaza para el medio ambiente y que es necesario regular su uso con el propósito de disminuir la contaminación. Al mismo tiempo, la industria del plástico ha penetrado en la vida común debido a su bajo costo y su variedad de usos, además de que es una actividad económica que genera miles de empleos.

Por esta razón llama la atención la premura y la displicencia con que abordaron los diputados locales el problema.

En primer lugar, esa medida es necesaria, pero su procedimiento fue arbitrario ya que no hubo una planeación legislativa, es decir, se incumplió el proceso de aprobación de las leyes que consiste en realizar análisis, estudios y concertar políticamente con los actores involucrados para encontrar alternativas viables bajo un enfoque de costo-beneficio.

Por ese motivo la iniciativa privada a través de sus organismos nacionales y locales han denunciado esa medida prohibitiva como un ejercicio de abuso de autoridad. Los diputados simplemente aprobaron sin evaluar su impacto y sin consultar a los actores involucrados. 

Toda esta premura y precipitación legislativa demuestra falta de oficio, desconocimiento y probablemente un agudo sentido de infundado protagonismo de los diputados oaxaqueños.

Carlos Guzmán Gardeazabal, delegado estatal de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, denuncia que nunca se les consultó y que por esta prohibición se ponen en riesgo miles de empleos; en este mismo sentido, Aldimir Torres Arena, Presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Plástico pide a los gobiernos locales que escuchen a este sector.

Se sabe que son varios los estados de la República que han legislado ya la prohibición de los plásticos y que en la mayoría de los casos se han emitido dichas disposiciones sin los estudios respectivos.

Con estas medidas legislativas también se focaliza el problema en los productores y en el consumidor final y queda claro que se omite la responsabilidad del estado, en sus tres órdenes de gobierno, ya que únicamente se les prohíbe consumir y usar plásticos y unicel, pero las cámaras locales pasan por alto los graves problemas de omisión de los tres niveles de gobierno en el tratamiento y disposición final de los residuos sólidos.

En el caso de Oaxaca es común ver por todo el territorio estatal basureros a cielo abierto improvisados por la ciudadanía ante la falta de eficacia de los servicios públicos de recolección de basura y su persistente incumplimiento de las normas de protección al medio ambiente.

Los mercados públicos ofrecen toneladas de productos de plástico chino con la complicidad y la omisión de las autoridades.

Al mismo tiempo, el sector público deja abandonados a su suerte a los empresarios y a los miles de trabajadores del ramo, ya que no se proponen políticas de reconversión ni tratamientos adecuados a la realidad local.

Es lamentable que los diputados oaxaqueños se hayan resbalado con esta medida necesaria pero mal hecha.


lunes, 26 de agosto de 2013

Regularán las buenas conciencias el matrimonio infantil

Creo que es envidia.

En el estado de Oaxaca, es frecuente que menores de edad contraigan matrimonio entre ellos---digamos de 16 o 17 años---, de acuerdo con la información empírica del entorno.

De modo que cuando una mujer de más de 20 años no ha contraído matrimonio, por lo general en muchas comunidades les dicen las "quedadas". Es parte de la cultura local.

Según reporta la prensa, algunos respetables miembros de la Honorable Cámara de Diputados del Estado de Oaxaca---"Congreso" le llaman ellos---, están proponiendo acabar de una vez y para siempre con el matrimonio de los menores de edad.

Argumentan que entre ese tipo de matrimonio existen los matrimonios pactados, pero no se aportan cifras y se incurre en un lugar común que es achacarlos como un mal de los usos y costumbres.

De manera adicional se proporciona datos de que del 2005 al 2050 la tasa de fecundidad adolescente por cada mil mujeres entre 15 y 19 años  será de 52.9 por ciento.

No dudo que, efectivamente, a lo mejor embarazarse a una temprana edad en el caso de las mujeres, pueda representar un alto riesgo para su salud, pero me queda bien en claro que conozco y veo a muchas madres jóvenes sanas y saludables. Es decir, que si bien hay un riesgo, éste debe ser la excepción, como en todo.

O tal vez se esté exagerando el principio generalmente aceptado de que "nacer es causa de muerte", porque, desafortunadamente, hasta ahora, todos los que hemos nacido vivos, indudablemente que algún día moriremos, tarde o temprano.

Prefiero creer que estas medidas que atienden a lo superfluo, tienen una motivación más bien prejuiciosa de las buenas conciencias. Si los diputados quieren tener una sociedad sana, educada y desarrollada que sobreviva a los vaivenes del mundo moderno, sin duda tienen mucho trabajo por hacer y no es precisamente tratando de frenar el crecimiento natural de la población.

Lo contrario, nos hace sospechar de esas viejas políticas de control natal del estado "espanta cigüeñas", que pese a sus muy perversos objetivos, seguirán como el petate del muerto.

Al menos mis paisanas se seguirán casando jóvenes, si no es por la vía civil, será por la vía extralegal, porque el matrimonio entre jóvenes es una forma de enfrentar los duros y severos problemas económicos de una economía que no sirve a la gente común y corriente.

Es sólo una opinión personal.

lunes, 12 de agosto de 2013

Desaparecer el adjetivo de Honorable a poderes y órdenes de gobierno

Fue un chispazo.

Se me ocurrió después de que ví la camioneta de lujo con una enorme placa metálica que decía "HONORABLE CAMARA DE DIPUTADOS", siendo conducida con exceso de velocidad y pasándose por el arco del triunfo las más elementales normas de tránsito y civilidad.

Desconozco quién la conducía y a quien pertenece, pero era conducida a la manera en que un niño por primera vez abre un juego en computadora o en esas famosas máquinas de juegos e intenta controlar inútilmente la velocidad de un auto de carreras ante los cientos de obstáculos del juego.

¿En qué momento de nuestra historia bautizaron como HONORABLES al Congreso, a las Cámaras de Diputados, a los gobiernos, a los tribunales?

Por ostentar ya un poder en sí mismas, esas instituciones públicas, ¿deben ostentarse también como HONORABLES?

La experiencia nos demuestra que sus representantes, llámense ministros, autoridades, diputados y hasta presidentes municipales, en múltiples ocasiones dejan mucho que desear por la ausencia de esa tan renombrada "honorabilidad".

Como ciudadano ordinario me parece un exceso que las instituciones públicas ostenten el adjetivo de "Honorable" y es un imperativo categórico desaparecer de una vez y para siempre el adjetivo de los nombres de poderes y órdenes de gobierno.

Si no se puede, eso no me quita el sueño.

Me acuerdo lo que decía la maestra Vite en mi antigua escuela primaria, ante las bromas que hacíamos con la H muda: "¡Deje esa H en paz, qué no ve qué es muda!".

Efectivamente, cada vez que veo a un prepotente con una placa(Dime de qué presumes...) ostentando la famosa y ausente  "honorabilidad", me acuerdo de que la H es muda.

Así es señores honorables diputados de la honorable cámara, honorables ministros de la honorable corte; honorables integrantes del honorable ayuntamiento, me es grato manifestar a ustedes que la honorable H es muda y como la lengua, no tiene hueso.