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martes, 12 de febrero de 2019

Un héroe chiapaneco para Oaxaca

Carlo Magno Ochoa Arellano es el chiapaneco que trabajando en el gobierno del Estado salvó dos veces al Poder Ejecutivo de Oaxaca y como recompensa obtuvo que lo despidieran de su trabajo y que el gobernador lo repudiara.

La primera vez consistió en salvar de la basura el archivo histórico del Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Oaxaca y ser el hombre que detonó la creación de la Ciudad de los Archivos. Historia documentada en este mismo espacio(http://jesusedgar.blogspot.com/2017/02/ciudad-de-los-archivos-la-verdadera.html). Ese acto reposicionó a la entidad a la vanguardia en la protección de documentos históricos, sobre todo porque se trataba de uno de los legados más importantes del país, desde el Virreinato.

La segunda ocasión fue cuando encontró el eslabón perdido de la legalidad del gobierno de Oaxaca,  pero tuvo la mala suerte de enfrentar intereses privados, por lo que el gobernador prefirió sacrificarlo para no afectar las relaciones de la gubernatura con grupos de poder.

Todo comenzó cuando un grupo de abogados locales acostumbrados a "invertir" en las campañas financiaron a Gabino Cué, entonces candidato a la gubernatura. El candidato ganó y con el paso del tiempo su reciprocidad para el grupo de abogados fue el desprecio, por lo que los abogados sumamente molestos recurrieron a un recurso jurídico conocido y utilizado por muchos para su propio beneficio.

El hecho consiste que se creía que la Constitución vigente, que es la de 1922, nunca fue promulgada ni publicada en el estado, siendo una formalidad su publicación para darle legalidad a todo el entramado legal del estado. Al faltar esos requisitos prácticamente Oaxaca no tenía Constitución y se reputaban ilegales todos los actos del gobernador, incluyendo su propia existencia. Los abogados disfrazaron sus pretensiones al representar a varios procesados, de modo que al no existir la Constitución los detenidos serían liberados y de paso, en esa formidable jugada de boliche  "tumbarían" a los poderes del estado.

Corrían los días de febrero del 2013 y Carlo Magno Ochoa Arellano ya se encontraba en plena recuperación de los archivos del estado desde su cargo de Director del Archivo General del Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Oaxaca cuando el entonces gobernador Gabino Cué lo llamó y le instruyó hacer la búsqueda.

 Los abogados demandantes se reunían para festejar y esperar un ofrecimiento del gobernador para llegar a un arreglo, pues uno de ellos había sido también Director del Archivo General y le constaba que no existía ninguna documentación al respecto.

Carlo Magno no se dejó intimidar por la postura de los abogados y con su habitual estilo de liderazgo de que "lo difícil es rápido, pero en lo imposible me tardo un poquito más" convocó al equipo de trabajadores del Archivo y todos, codo a codo, con la convicción de que había que encontrar esos documentos se dieron a la doble tarea de rescatar el archivo y de paso aliviarle el futuro al gobernador.


Cuando las cosas urgen se aprecia la relatividad del tiempo. Para Carlo Magno y el equipo de trabajadores del Archivo esa tarea era lenta por la delicadeza del manejo de los documentos y su estudio, para el gobernador el tiempo transcurría velozmente porque aún cuando tenía al poder judicial subordinado, como es usual en las entidades federativas, el asunto podría escalar, salirse del estado y tener repercusiones imprevisibles en una cascada de demandas y efectos inimaginables.

Tras veinte meses de espera, la búsqueda dio resultados.

Gracias al trabajo comprometido del personal del Archivo General bajo el liderazgo y el trabajo mano a mano con su director Carlo Magno, que se desvelaba con ellos, suspendían vacaciones, trabajan hasta fines de semana y días festivos, lograron armar el rompecabezas disperso entre documentación de los siglos XVI y hasta el siglo XIX.

Primero se encontró el bando solemne de su promulgación y luego la Constitución original de 1922, entre diversos documentos enmohecidos y deteriorados en cajas de cartón y tambien se encontraron documentos relacionados a su impresión y divulgación.


Los abogados intentaron impugnar la veracidad de dicho descubrimiento, pero los análisis científicos sobre los documentos fueron inobjetables.

Al tiempo que Carlo Magno y su equipo de trabajadores del Archivo General se habían anotado un gran triunfo, una pesada sombra se cernía sobre ellos, una asociación civil vinculada al trabajo archivístico, financiada por un poderoso empresario, les disputaba el mérito.

La solución del gobernador Gabino Cue para no entrar en controversia con el empresario, fue despedir al hombre que le había salvado la legalidad de su gobierno, al hombre que con fé inquebrantable motivó el salvamento del archivo de Oaxaca y que encabezó eficientemente la búsqueda de la Constitución de 1922.

El gobernador le prometió a Carlo Magno Ochoa Arellano, el chiapaneco que salvó dos veces al gobierno de Oaxaca, que lo reubicaría en otro empleo dentro del gobierno del estado, pero hasta el término de su gobierno y después, siempre se negó a recibirlo, tanto él como sus colaboradores.



lunes, 20 de diciembre de 2010

A remojarse las barbas

Definitivamente es un acto de congruencia.
El Gobernador Gabino Cué sostuvo hasta el último minuto su convicción de no modificar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo para que los secretarios de estado sean profesionistas debidamente titulados.
Es probable que esta actitud le pueda generar ciertas inconformidades entre los primeros afectados, ya que en política y gobierno nunca se debe exaltar a una persona, posteriormente abandonarla ante la adversidad y depués dejarla caer. Peor tantito si esas personas, en el momento de su desgracia, son exhibidas, porque el escarnio público de los políticos es más severo.
Si la medida que se promueve es realmente una línea de gobierno, o como dice el dicho "si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar", entonces estamos ante un acto de seriedad determinante y trascendental. Porque no solamente se tratará, como ahora, de secretarios, habrá que ver que esta medida se aplique a toda la administración pública, continuando ahora con los niveles inferiores a los de Secretarios y hasta las jefaturas de departamento. Por lo que sería previsible en el mediano plazo esperar una ley del servicio profesional de carrera para el gobierno del estado de Oaxaca.
Pero la trascedencia deseable no se quedará únicamente ahí, sino que pronto veríamos radicales y necesarios cambios en el gobierno oaxaqueño, como el hecho de que otros ámbitos sensibles de la sociedad, como en materia de educación pública, se exija título de profesionista a los maestros oaxaqueños, como sucede en otros países donde no se pueden dar clases si no se cuenta con una formación profesional.
Eso sí que sería trascendente.

jueves, 12 de agosto de 2010

A propósito del Día Internacional de los Indígenas

Oaxaca es un Estado mayoritariamente indígena.
Cuando yo tuve la oportunidad de impartir la materia de derecho indígena, iniciaba los cursos preguntándo a los alumnos originarios de los municipios del Estado, si se consideraban indígenas o no. Asombrosamente, varios descendientes de alguna de las 16 etnias del Estado manifestaban que no se consideraban indígenas.
Cuando a fines del sexenio del gobernador Murat se creó la Secretaría de Asuntos Indígenas se desató una discusión intensa en los bajos mundos de la burocracia---por lo general, trabajadores de confianza que realizan el trabajo rudo de las dependencias---, si se estaba indianizando el gobierno o se estaba segregando a los indígenas. La discusión era pertinente porque en un Estado mayoritariamente indígena resulta un poco extraño que exista una dependencia del gobierno del estado para atender, en teoría, las necesidades de los indígenas.
En la historia de esa secretaría, tuvo una incursión valiosa su primer director, el antropólogo Derbez, que le dió un enfoque medio académico al asunto, con una participación activa de legendarias vacas sagradas del CIESAS.
Los indígenas lo grillaron un poco porque no satisfizo sus expectativas.
Luego la dirigió el reconocido político Cándido Coheto, de ascendencia indígena y larga trayectoria partidista, que le dio un enfoque paternalista y de gestión social. Largas filas llenaban las oficinas de la secretaría, de indígenas en espera de que les obsequiaran instrumentos para sus bandas, los apoyaran con donativos o gestiones en especie.
Entre otros titulares han estado una doctora, un activista de la appo y una líder de una organización social del PRI.
A lo largo de esa trayectoria se ha evidenciado que no existe una política indígena para el Estado, por la preponderancia mestiza o criolla de los que ejercen el gobierno---valga la terminología colonialista que todavía se puede aplicar a la realidad de Oaxaca--- y porque el indigenismo, fuera de la academia, se practica en Oaxaca como una decreciente postura para obtener recursos para organizaciones sociales y sus redentores que no salen del discurso de la dominación, el imperialismo, la transnacionalización...mientras imitan los estilos de vida de la clase media alta urbana.
En Oaxaca la identidad indígena, su cosmovisión y su ontogénesis se está perdiendo irremediablemente como su cultura, su lengua, sus tradiciones. Lo peor de todo esto es la ausencia de una visión de Estado que asuma el reto de recuperar la esencia espiritual de los pueblos de Oaxaca como un valor para impulsar el desarrollo, ya que la actitud del Estado se queda en una visión de lo indígena como un asunto meramente folclórico y una situación de rezago social. Ante estos desafíos, el futuro gobierno estatal, ¿tendrá el valor? o también le vale...

sábado, 7 de agosto de 2010

Gabino debe cambiar de estrategia

Gabino perfila su estilo de liderazgo.
Al gobernador electo de Oaxaca Gabino Cué no le queda ser tan hipersensible, por lo que será necesario que se asesore por un especialista en comunicación política o bien, por alguien sensible que le transmita en confianza la actitud política que debe transmitir como gobernador electo.
Casi a diario escuchamos a un gobernador electo que se está quejando de que ya le metieron el pie, que ya le dieron la puñalada trapera, que ya se asustó con el petate del muerto, que ya le están engordando el caldo, que ya...¡chole!
Gabino debe saber que está metido en un auténtico lío que le demanda de la mayor sensatez e inteligencia política.
En primer lugar es natural que el Ulises Ruiz y lo que queda de los burbujos y sus compinches,tratarán de cobrarse lo más que puedan del tremendo dolor que les ha causado la pérdida del poder en Oaxaca. Por lo mismo, Gabino no debe esperar un comportamiento civilizado. Tal vez, quien ha sopesado críticamente la situación fue Bolaños Cacho, que certeramente clavó una banderilla en el lomo del gobierno saliente, al señalar que los albazos legislativos del moribundo gobierno priista pueden ser revocables. Desafortunadamente, esa frialdad e inteligencia política que se demanda en periodos de transición està ausente por el momento, pues los líderes de los partidos políticos que comparten el triunfo con Gabino Cué, están evidenciando una falta de tacto con sus declaraciones revanchistas, su pronto mareo en el tabiquito y sus patadas de ahogados.
Como se ve ahora que Gabino no tiene mucha gente que le ayude en lo estrictamente personal---es muy pronto para que Murat salga en su defensa con el palo y el billete, como es su estilo; Diódoro está disminuido políticamente y casi al final de su carrera política por lo que no augura muchas aportaciones trascendentales al liderazgo de don Gabino----, entonces, Gabino necesita gente de confianza que le ayuden a él en su proyecto. Entonces, la defensa del liderazgo de Gabino debe recaer esencialmente en la persona de Gabino y sus colaboradores de confianza.
SEGUNDO.- Lo que denuncia Gabino sobre los últimos minutos del actual gobierno oaxaqueño, no lo debe decir él. Gabino necesita enviar un mensaje constructivo que brinde certidumbre a la población, no que le sigan diciendo que a pesar de todo, todo se mantiene igual o peor.Gabino debe dejarle el trabajo sucio a sus testaferros. El debe construir un discurso renovador, progresista, de avanzada que ratifique su autoridad moral para gobernar un estado que necesita un auténtico cambio para reconstruir la relación del poder con los ciudadanos para darle un nuevo rumbo esperanzador a Oaxaca.
Oaxaca demanda de un líder fuerte, sin temores, sensato y sobre todo, que transmita que el estado está en buenas manos.

lunes, 2 de agosto de 2010

Coalición en Oaxaca: reorientación del neoliberalismo

Se pueden opinar varias cosas sobre la coalición de los contrarios que llevó al triunfo a Gabino Cué a la Gubernatura de Oaxaca.
Por ejemplo:

1. Estamos pasando del pluripartidismo al bipartidismo de facto.

2. El pragmatismo político está dejando de lado las ideologías, las declaraciones de principios y hasta el programa de acción.

3. La coalición bien controlada, es una excelente oportunidad para que el Gobierno Federal pueda aterrizar las medidas que le urgen para realizar sus reformas estructurales y alentar la inversión con un mínimo costo social. En otras palabras, la coalición hizo de alfombra política para que pase por encima de ella la economía dominante.

jueves, 22 de julio de 2010

¿Qué necesita Gabino Cué para la gobernabilidad futura?

Uno de los escenarios ideales para el gobernador electo para el Estado de Oaxaca tiene que ver con el mantenimiento de la gobernabilidad durante su gestión.
Sin grandes problemas teóricos propongo que por gobernabilidad entendamos la capacidad del Ejecutivo Estatal para resolver los problemas de la vida estatal en un entorno de respeto a la legalidad y la paz social.
Si como se evidencia, el gobernador electo Gabino Cué, se encuentra en una coyuntura política, toda vez que su condición de gobernador de coalición lo somete a las tensiones de grupos con prácticas e intereses contrarios con los que pactó para poder llegar a la gubernatura, esto tendrá un efecto que limitará su capacidad para tomar decisiones de gobierno que favorezcan en estricto sentido al interés general de la población del estado.
Las amenazas posibles que pueden limitar dicha capacidad están dadas por un lado por el reparto de las cuotas de poder entre los grupos que le brindaron su apoyo, que lo orillarán a favorecer a determinadas personas con decisiones probablemente fuera de la ley o de la equidad.
Por otro lado, como ya se ha discutido en otros foros, la gran presión que recae sobre Gabino Cué lo ubica como un factor en el contexto de la sucesión presidencial: ¿apoyará Gabino al Presidente de la República, de quien se comenta que no sólo lo ayudó en su campaña, sino que, definitivamente será de quien dependerá en buena medida el desarrollo de su gobierno en, al menos, los dos primeros años de su gestión? o ¿Apoyará Gabino a su mentor, Andrés Manuel López Obrador, con quien se apoyó en una extensísima precampaña en el Estado de Oaxaca, lo que también contribuyó a conseguirle votos? Hay que recordar que Andrés Manuel como Felipe Calderón son dos polos contrarios y distanciados y que cada uno de ellos le reclamará su retribución justa a Gabino Cué.
¿Qué le podría pedir Felipe Calderón a Gabino Cué? Independientemente de otros favores que se acostumbran en el sistema político mexicano, creo que el principal será que apoye la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.
¿Qué le podría pedir López Obrador a Gabino Cué? Además del apoyo para el sostenimiento de su "gobierno legítimo" y algunas cuotas para sus condicionales en el Estado, es casi seguro que le exija reciprocidad para trabajar a favor de su candidatura a la Presidencia de la República.
Como en el caso del dilema del prisionero, Gabino está en deuda con Calderón y con López Obrador, de modo que el apoyo a uno será el rechazo del otro.
En el momento actual Gabino necesita todo el apoyo de Felipe Calderón para arrancar su gobierno y mostrar evidencias de cambio, aunque sean mínimas. Eticamente requiere impulsar algunas reformas y empezar a ordenar el gobierno en la medida de lo posible.
En cambio, actualmente, Gabino ya casi no necesita a López Obrador porque fuera del gobierno, ha mermado su influencia sobre los grupos de una izquierda pragmática y ha visto reducidas sus bases de apoyo popular.
Desde una perspectiva práctica podríamos decir que Gabino, cuando quiera, podrá invitar a comer a López Obrador, pero no podrá negarse a aceptar el café que le invite a tomar Felipe Calderón.
Aquí tendrá mucho peso la ética y la inteligencia política de Gabino Cué---en el supuesto de que su incursión en la política se trate de una convicción de vida y carrera que inspira a los líderes---, porque Calderón lo puede apoyar para mantener la gobernabilidad en Oaxaca, a costa de una retribución posible que no sería ajena a los dictados de la derecha, en cambio López Obrador, aún con su decreciente influencia, es capaz de generar algunas acciones o movimientos que limiten la estabilidad de su incipiente gobierno.
Ante este panorama es indiscutible que Gabino Cué necesita una tercera vía.
Esta vía o camino podría ir en dos direcciones, una, en el fortalecimiento de la sociedad civil, para ganar la mayor legitimidad frente a las presiones de grupos que irán en aumento conforme vaya avanzando su gobierno, y la otra, a través de la conformación de una fuerza política que le sirva como colchón frente a las presiones de los grupos de la coalición; es decir, que cree o se apoye en un partido político distinto, desde el que pueda ir fomentando la generación de cuadros y la conversión de actores políticos y bases de apoyo que lo auxilien frente a las presiones que amenazan la gobernabilidad futura.
Claro, esto es un escenario ideal.