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lunes, 26 de mayo de 2014

Curiosidad sobre Oaxaca

Es común.

La verdad es que reunirse con conocidos que no viven en Oaxaca resulta toda una experiencia, por sus amplias y extensas preguntas sobre las causas de la ingobernabilidad, la pobreza, el clientelismo político, las disputas políticas, el feminicidio, la corrupción, las marchas, los plantones, las protestas y así hasta el infinito.

En el mejor de los casos uno pone cara de sorpresa y se pregunta, ¿cómo es que la gente que no vive en Oaxaca está tan bien informada sobre la situación de la vida en la entidad? La verdad esto se explica porque dichas inquietudes reflejan en buena medida la imagen que los medios informan sobre la situación del estado.

Basta con que un grupo de inconformes cierre alguna calle del centro histórico para que todo México y más allá de las fronteras se enfatice la mala costumbre de algunos ciudadanos de llamar la atención a sus demandas mediante la presión social.

Existe mucho interés sobre estas situaciones.

Por ejemplo, es muy frecuente que pregunten sobre la Sección 22 de Profesores, cuya información en la prensa los ubica en la mayoría de los casos muy cerca de la nota roja. Así es, desafortunadamente y no es de ahora, es una construcción de imagen que ellos mismos han generado a lo largo de los años: recuperación de escuelas a piedrazos contra padres de familia, marchas donde dañan el patrimonio público, cierre de negocios, cierre de calles y carreteras.


No obstante, poco se habla de las disidencias internas. Es decir, no todos los trabajadores de la educación participan en desmanes y no todos están de acuerdo; muchos participan porque esto les favorece el ingreso al sindicato y ascender en el escalafón y obtener prestaciones sindicales.

Esta situación, especialmente que se refiere a la Sección 22 de Oaxaca también ha generado entre la mayoría de los profesores un malestar creciente, que ellos mismos reconocen y manifiestan en la discreción de la familia y los amigos.

Personalmente me consta la capacidad y la calidad humana de muchas profesoras y profesores que tienen auténtica vocación de servicio y una gran capacidad y compromiso con la educación y la sociedad.

En la mayoría de los casos que me cuestionan por la Sección 22, sin tener ningún vínculo, más que el hecho de ser un ciudadano oaxaqueño, yo contesto que la Sección 22 es una importante organización de profesores en la entidad: hubo una época en que la mayoría de los presidentes municipales eran profesores e, incluso, actualmente, muchos tienen una gran ascendencia y liderazgo dentro de las comunidades de Oaxaca.

Evidentemente, como una poderosa organización sindical tiene su propia dinámica y a ellos mismos les corresponde tomar el rumbo que le dicten sus intereses, ya que por lo general siempre han estado comprometidos con el estado y el desarrollo de la nación.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Salvemos a los maestros

Al menos en Oaxaca.

La mayoría de la gente tiene una pésima imagen de los maestros oaxaqueños.

Claro, de aquellos maestros que participan frecuentemente en actividades como manifestaciones, bloqueos, paros y actos de violencia social que repercuten directamente en la alteración del orden y la paz pública.

Esto ha generado que la mayoría de la gente tenga una mala percepción sobre la condición de ser maestro, ya que lo ubican en rangos de lo que no debe ser.

Los maestros, por esta causa, sufren de una autoestima muy deteriorada.

Adicionalmente a su estrés laboral, viven con profunda pena la respuesta social a los agravios que sus líderes les generan.

Cuando un maestro detiene un autobús del transporte público, baja a los usuarios e interrumpe las vías generales de comunicación, no lo hace porque quiere causar un daño específico a la ciudadanía, al menos de manera personal y tampoco lo hace porque tenga una formación ideológica muy radical.

A los maestros les gusta ir de compras, les gusta la tecnología, les gusta aumentar su poder adquisitivo y alcanzar mejores niveles de vida y consumo.

De modo que cuando participan en actividades de ese tipo, lo hacen motivados por ganar alguna contraprestación. Lo hacen porque es una forma de competir para ganar estímulos, prestaciones y derechos sindicales.

Aún cuando este estilo de liderazgo sindical está en franca decadencia, los maestros se ven afectados seriamente en su autoestima.

Por eso es necesario recuperar la dignidad y el significado del elevado compromiso social del maestro.

Los maestros no son enemigos de la sociedad, como sea, son un eslabón fundamental del desarrollo y eso implica diseñar estrategias para reposicionar su auténtica misión al servicio de la noble causa de liberar al individuo de la ignorancia y los fanatismos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La orgía de los normalistas

Es una anormalidad, dice.

Pide otro café sin azúcar y como un constante tip se toca el grueso aro de sus anteojos, como acomodánselos o enfatizando algo que ve y que focaliza mentalmente.

---Yo no veo una demanda legítima de los normalistas. A diferencia de los movimientos urbanos de los años setenta, incluyendo la guerrilla urbana, este movimiento es anormal porque tiene recursos de la guerrilla urbana, como el modo en que estrangulan la Ciudad y la forma como operan. Es evidente que han tenido instrucción en ese sentido. No sé si recuerdes, en el penúltimo ensayo que tuvieron murió una normalista cuando intentaba tomar un autobús.

La verdad ni cuenta me dí.

--- Chécalo en la prensa, no hace mucho.

Pregunto, ideológicamente,  ¿no encuentras algún punto de referencia que les dé esa legitimidad? y Oscar responde, con esa manía de acomodarse los anteojos, que a veces se vuelve chocante.

--- Son intereses muy limitados. Mientras que la guerrilla lucha por y para el pueblo, los normalistas actúan contra el pueblo, porque a quienes afectan con sus cortes de vialidades no es a la burguesía, sino al ciudadano común, al ama de casa que va a buscar precios económicos al mercado de Abastos; afectan a los campesinos que expenden sus productos en ese mercado; afectan al estudiante, al trabajador. No se trata de un movimiento que repercuta favorablemente entre el pueblo. Es más, hubieras visto cómo la ciudadanía común los insultaba cuando pasaban frente a ellos. Acá no tenemos fascismo ni dictadura militar, antes al contrario, ustedes los oaxaqueños están viviendo un gobierno producto de un régimen democrático y pluralista. Me da la impresión que se trata ante todo, de un interés político disfrazado de reivindicación universitaria, o normalista, en este caso. Entre sus demandas hay puntos específicos como generales. Yo me atrevería a pensar que se trata del Sindicato de Maestros que enseña los dientes de su columna de estudiantes frente al Gobernador en el contexto de su primer informe. Le están diciendo: "Mira, aquí estamos y somos capaces de esto y más, y nuestras demandas son éstas..." Evidentemente la clase política---que no dudes que podrían tener interés en el asunto--- dirían, "¡Ah, sí! Evitemos que se manche el primer informe y hay que ceder a sus pretensiones", por lo general de carácter económico y en la mayoría de los casos de absoluta discrecionalidad para el común de los mortales, como tú y como yo y ahí tienes a un gobernante atado de pies y manos y firmando cheques en blanco.

Le digo que si conoció las declaraciones del titular de Educación en Oaxaca, que dijo que estaban actuando mal los estudiantes normalistas...

--- El director no se asesoró y emitió una opinión muy franca, pero inadecuada. Yo me pregunto, ¿qué pasaría si en una secundaria los alumnos cerraran el plantel y dijeran al director, "ahora no queremos exámenes y tampoco queremos la materia de inglés y ni la de matemáticas?" Es absurdo, es un principio de legalidad. Las autoridades educativas sólo tienen que ceñirse a lo que determina la ley, pero en Oaxaca va a ser un poco complicado porque los espacios normalistas han sido cedidos por la propia autoridad. Yo estimo, asimismo, que el sindicalismo radical de los maestros ya tocó fondo por lo limitado de sus demandas y los mecanismos de presión interna que no convencen a sus propios militantes. Los normalistas participan en esos eventos porque no tienen alternativa. Están condicionados para poder entrar a trabajar a las escuelas públicas.

Sí te creo, le interrumpo, he platicado con algunas amigas normalistas y hacen las cosas de mal gusto, no creo que se trate de un compromiso ideológico convincente...

--- En efecto, ellos reciben capacitación ideológica sin compromiso de largo plazo. En una de sus últimas sesiones de capacitación en ideología, daba la impresión de que se trataba de una sesión de información sobre ideologías caducas combinadas con rasgos de superación personal, señalando desigualdad, burguesía, capitalismo, antiyanquismo... De esa clase de normalistas no esperes que resulten verdaderos pedagogos que trasciendan la teoría y la práctica en el aula como lo que necesita Oaxaca.

¿Crees, Oscar, que la educación en Oaxaca debe ser asunto de seguridad nacional? Le pregunto.

Se me queda viendo con sus enormes ojos abiertos de manera incrédula y me dice:

---¿A poco no te habías dado cuenta?

---Apenas se me ocurrió, le contesto.

---¡Fiuuuu!, exclama y sostiene de nuevo sus gruesos lentes--- es increíble, pero la forma errática en que se ha conducido el asunto, pareciera demostrar que precisamente ha hecho falta inteligencia de gobernabilidad. El 2006 se hubiera podido evitar como se puede prevenir ahora el 2013.

--- ¿Qué habrá el 2013? Oscar, no me asustes...

--- Ja, ja, ja. Con la información que tenemos hoy estamos en la posibilidad de hacer ejercicios de prospectiva política. Esta situación no se va a modificar en los próximos diez años. Perfilando ciertas variables podemos construir tendencias y lo único que te puedo decir es que, como van las cosas, es casi seguro que dentro de dos años, habrá otro movimiento y los normalistas tendrán la oportunidad de disfrutar su orgía...

Oscar, ojalá te equivoques.

viernes, 27 de mayo de 2011

La Sección 22 a la luz del análisis social

Son más frágiles de lo que parecen.

Los maestros de la Sección 22 que religiosamente obedecen los mandatos de sus líderes para presionar a las autoridades gubernamentales, aunque causen daños a terceros sin el menor pudor, se mueven en una lógica que explica transparentemente que sus motivaciones no son reivindicatorias, ni de justicia social ni de sindicalismo de vanguardia.

El modus operandi de este sindicato permite identificar un grupo muy reducido de líderes, algunos con formación y nexos con grupos radicales que en el estado se le reconoce como la guerrilla ligth, o la guerrilla al servicio del mejor postor.

La cabeza visible del movimiento, que es el Secretario General del Sindicato, es de hecho, un rehén de ese grupo y si se atreve a desafíar sus intereses lo más probable es que no la cuente o tenga que huir del país.

Como sucede con los grupos de interés, la dinámica del cerebro de ese sindicato se mueve por el dinero y las migajas del poder que les da manga ancha en todo el andamiaje de corrupción del cuerpo sindical.

Ellos se ufanan de 30 años de lucha, como las autoridades siguen cediendo, lo más seguro es que estén alimentandolos otros treinta, por lo menos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

A remojarse las barbas

Definitivamente es un acto de congruencia.
El Gobernador Gabino Cué sostuvo hasta el último minuto su convicción de no modificar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo para que los secretarios de estado sean profesionistas debidamente titulados.
Es probable que esta actitud le pueda generar ciertas inconformidades entre los primeros afectados, ya que en política y gobierno nunca se debe exaltar a una persona, posteriormente abandonarla ante la adversidad y depués dejarla caer. Peor tantito si esas personas, en el momento de su desgracia, son exhibidas, porque el escarnio público de los políticos es más severo.
Si la medida que se promueve es realmente una línea de gobierno, o como dice el dicho "si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar", entonces estamos ante un acto de seriedad determinante y trascendental. Porque no solamente se tratará, como ahora, de secretarios, habrá que ver que esta medida se aplique a toda la administración pública, continuando ahora con los niveles inferiores a los de Secretarios y hasta las jefaturas de departamento. Por lo que sería previsible en el mediano plazo esperar una ley del servicio profesional de carrera para el gobierno del estado de Oaxaca.
Pero la trascedencia deseable no se quedará únicamente ahí, sino que pronto veríamos radicales y necesarios cambios en el gobierno oaxaqueño, como el hecho de que otros ámbitos sensibles de la sociedad, como en materia de educación pública, se exija título de profesionista a los maestros oaxaqueños, como sucede en otros países donde no se pueden dar clases si no se cuenta con una formación profesional.
Eso sí que sería trascendente.